miércoles, 9 de octubre de 2013

DEL JESÚS MITOLÓGICO AL JESÚS HISTÓRICO


                           



                                        




C
Comenta: Daniel Torres
Grupo Espírita Nueva Generación

El desarrollo de la ciencia y la tecnología ha brindado un gran aporte en el esclarecimiento de tantos enigmas, misterios y mitos que han rodeado la vida de grandes personajes, los cuales han sido creados a lo largo de la historia para darle sostenibilidad y perpetuidad a instituciones o movimientos religiosos que los han tenido como si fuesen “marcas comerciales”.


En un artículo publicado por internet: 10 misterios que rodean a Jesús de Nazaret, se describe el aporte que han dado las investigaciones, luego de las evidencias encontradas en relación a la vida de uno de los personajes más importantes que ha vivido en este mundo. Al respecto, transcribimos algunas apreciaciones descritas en el artículo en mención y que generado variadas reacciones:

El evangelio de la esposa de Jesús - Karen King, profesora avalada por el prestigio de la Universidad de Harvard, descubrió un papiro copto del siglo IV en el que puede leerse: "Jesús les dijo: mi esposa…". La profesora presentó su hallazgo en el Congreso Internacional de Estudios Coptos en Roma.

“Roger Bagnell, director del Instituto para los Estudios del Mundo Antiguo, avaló la autenticidad del papiro que Karen King supone pertenece a un evangelio perdido llamado "Evangelio de la esposa de Jesús", posiblemente escrito en la segunda mitad del siglo II y traducido posteriormente al copto.

La tumba de Jesús - El 28 de marzo de 1980 se descubrió una tumba en Talpoit, Jerusalén, de más de 2000 años de antigüedad, y los estudios realizados en osarios de piedra caliza aportaron la posibilidad de que el sepulcro pertenezca a Jesús y a su familia.
 La tumba de Talpiot, donde según descubridores, están los restos de Jesús, hijo de José.

“Por ahora la Autoridad de Antigüedades de Israel (IAA) ha analizado el ADN mitocondrial de todos los cuerpos y han descubierto que todos pertenecen a la misma familia. Además en la tumba se encuentran tallados los siguientes nombres: Yehshúah bar Yoshef (Jesús hijo de José), Mariamne e Marah (Mariane “la maestra”), Yehudah Bar Yehshúah (Judas hijo de Jesús), Yosha (José), Mariah (María) y Matthiyah (Mateo).

María Magdalena fue su esposa - El doctor Carney Matheson del laboratorio del laboratorio Paleo – DNA de Lakehead University de Ontario, Canadá, logró extraer el ADN mitocondrial de los restos de la tumba de Talpoit y descubrió que María Magdalena y Jesús de Nazaret no poseían el mismo código genético; lo que ha creado la especulación de que posiblemente estuvieron casados, sobre todo cuando en el evangelio se menciona que había tres mujeres que siempre caminaban con él: María su madre, su hermana y María Magdalena.

El hijo de Jesús - Tras el descubrimiento de la tumba de Talpoit y los estudios realizados en ella se encontró en el último osario una inscripción en arameo "Yehudah Bar Yehshúah" (Judas hijo de Jesús), por lo que surgieron especulaciones de que posiblemente Jesús de Nazaret tuvo un hijo. Sin embargo no existe evidencia concreta de ello.”

Imaginemos el impacto que producirían tales afirmaciones en el campo de la religión y sus instituciones si se llegase a confirmar de manera incuestionable alguno, o todos los hechos mencionados. De nuestra parte, no quitaría en lo más mínimo el lugar que Jesús ocupa como modelo de moralidad y elevada espiritualidad, porque siempre hemos visto en él a un hombre pleno de virtudes y no a un Dios como se le ha querido presentar. ¿Qué hay de reprobable, el que haya tenido esposa e hijo(s)?, ¿acaso es eso contrario a la ley natural?, ¿no sería eso motivo de mayor admiración al cumplir responsabilidades familiares y al mismo tiempo con una digna misión?

Una de las teorías por demás decir fantasiosas, fue la propuesta por Jean Baptiste Roustaing: la del Jesús fluídico, la cual consiste en afirmar que nunca estuvo encarnado, sino su representación física fue producto de un fenómeno de materialización que lo acompañó a lo largo de su existencia, evitando de esta manera el sufrimiento. Tal afirmación fue duramente cuestionada, e inconsistente a la luz de toda lógica. Si se tuvo con esta teoría la intención de divinizarlo, el resultado fue contrario, porque hace ver los actos de su vida como una escena de teatro provocando engaño y sufrimiento a todas luces. ¿Será esto acorde a la altura moral de sus convicciones? ¿Por qué pretender alejarlo de su carácter humano, quitándole mérito a todos los desafíos que tuvo que enfrentar?

El reconocido escritor venezolano Carlos Brandt en su obra Jesús el filósofo por excelencia es categórico al afirmar: “…Jesús jamás se llamó Dios en sentido personal. Por lo contrario, las citas bíblicas demuestran que él se creyó humano, hijo del hombre, siendo tres siglos después de su muerte, que los cristianos se atrevieron a convertir en un ídolo, en un Fetiche, al hombre que más combatió la idolatría y el fetichismo…”

En fin, cada quien lo muestra de la manera que mejor considere  y acomoda su pensamiento como mejor le convenga, lo cierto es que se hace más énfasis en la forma que en el fondo, y esa es una clara respuesta del porqué sus enseñanzas siguen estando ausentes en la conciencia de la humanidad.


Como espiritas valoramos la altura de su pensamiento, y más que entrar en el mundo de las conjeturas sobre si tuvo hijos o esposa, si fue alto o bajo, nos convoca algo más importante aún: la práctica de su moral y la sensatez de sus ideas.